Recuperación funcional

Introducimos un concepto realmente novedoso en el servicio a particulares pero ampliamente divulgado y con excelentes resultados en el rendimiento deportivo.

Entendemos la recuperación funcional como el conjunto de procedimientos físicos y terapéuticos que nos permiten recuperar la funcionalidad óptima del elemento articular o músculo-tendinoso afectado por una lesión y que contribuyan a la recuperación de la condición física que poseía antes de la lesión o intentar mejorarlo.

La recuperación funcional es la recuperación física y progresión funcional de todo aquello afectado por una lesión, además de ser elemento dinamizador para la vuelta al entrenamiento y la competición en las mejores condiciones posibles, con seguridad, eficacia y rapidez.

En el tratamiento de toda lesión, tendremos un objetivo inmediato que será minimizar el dolor y el edema. Los objetivos a corto plazo serían acelerar el proceso de curación, activar la articulación o zona lesionada, trabajar grupos musculares no afectados, mantener la condición física general y practicar acciones técnicas complementarias. Y por último, los objetivos a largo plazo serían la reanudación completa de la actividad, la readaptación fisiológica, recuperar la condición física y ejecutar gestos técnicos e integrarse en los sistemas tácticos.

Principios de la recuperación funcional:

  • Control de la carga: Aumentando volumen, repeticiones, intensidad y velocidad.
  • Adaptación de la carga: “No existen dos personas iguales“. Valorar tipo de lesión y “edad “.
  • Preparación para la carga: Un correcto calentamiento y enfriamiento prepara el descanso.
  • Ejercicio-recuperación:Favoreciendo las fases de recuperación necesarias.
  • Multilateralidad del entrenamiento: Potenciación de la musculatura antagonista y estiramiento de la musculatura principal.

Fases del programa:

Primera Fase: Evaluación e iniciación

Reconocimiento de la patología por parte del especialista (médico y/o fisioterapeuta) e inicio de la recuperación en función del tipo y grado de lesión o patología (entrenador personal). Tras la primera mejora que permita realizar gestos sin dolor, se iniciarán las sesiones de entrenamiento teniendo en cuenta los puntos débiles y el déficit funcional, además de los objetivos marcados por los especialistas y el cliente.

Segunda Fase: Recuperación y readaptación funcional

Una vez conseguido los objetivos marcados en la primera fase, el entrenamiento da un paso a la especificidad, atendiendo a las acciones especificas del cliente y del deporte que desarrolla.

Tercera Fase: Prevención y reincorporación a la actividad y/o deporte

Llegados al punto en el cual se considera que el cliente ha realizado satisfactoriamente todos los pasos de las fases anteriores, procedemos a educarle en los hábitos preventivos y adaptar su entrenamiento especifico e individualizado a la reincorporación a su actividad diaria y/o deporte. A partir de aquí procedemos al seguimiento para que el cliente no vuelva a recaer en los malos hábitos que le llevaron a padecer la lesión y/o patología.